El cepillado: mucho más que estética
El cepillado regular es una de las prácticas de cuidado más importantes para tu perro. No solo mantiene el pelaje bonito, sino que distribuye los aceites naturales de la piel, estimula la circulación, previene nudos dolorosos, permite detectar parásitos, bultos o lesiones tempranas, y fortalece el vínculo con tu mascota.
Tipos de pelaje y cepillos adecuados
- Pelo corto (Labrador, Beagle, Dálmata): Usa un guante de goma o cepillo de cerdas suaves. Cepilla 1-2 veces por semana en la dirección del pelo.
- Pelo medio (Pastor Alemán, Golden Retriever, Husky): Usa un rastrillo para subpelo y un cepillo de cerdas. Cepilla 2-3 veces por semana, más frecuente en época de muda.
- Pelo largo (Shih Tzu, Yorkshire, Maltés): Usa un peine de dientes finos y un cepillo tipo slicker. Cepilla diariamente para evitar enredos.
- Pelo rizado (Poodle, Bichón Frisé): Usa un cepillo slicker y peine metálico. Cepilla diariamente, trabajando por secciones.
- Pelo duro (Schnauzer, Fox Terrier): Usa un cepillo slicker y técnica de stripping manual periódico.
Técnica de cepillado correcta
Siempre cepilla en la dirección del crecimiento del pelo. Comienza por las patas y avanza hacia el cuerpo. Trabaja en secciones pequeñas, especialmente en pelo largo. Para nudos, sostén el pelo cerca de la piel para no jalar y usa acondicionador en spray para facilitar el desenredado.
Época de muda en Colombia
Aunque en Colombia no hay estaciones marcadas como en otros países, los perros de doble pelaje (Husky, Pastor Alemán, Golden) mudan significativamente durante cambios de clima. En estas épocas, aumenta la frecuencia de cepillado a diario.
Cepillado como rutina de salud
Mientras cepillas, aprovecha para revisar la piel en busca de bultos, irritaciones, garrapatas, pulgas o heridas. Revisa las orejas, entre los dedos y alrededor de los ojos. Esta inspección regular puede detectar problemas de salud tempranamente.
Cómo acostumbrar a tu perro al cepillado
Comienza cuando es cachorro con sesiones cortas y positivas. Asocia el cepillo con premios y caricias. Si tu perro adulto rechaza el cepillado, empieza con toques suaves del cepillo seguidos de premio, y aumenta gradualmente la duración.